Actividades Preventivas en la mujer ¡Novedades!

Nuestro compañero Alberto López García-Franco, médico de familia y comunitaria, nos presenta las actualizaciones en actividades preventivas específicas para la salud de la mujer y los aspectos relacionados con la morbilidad diferencial de género, aspecto este transversal para todos los grupos de trabajo.

 

Anticoncepción: actividad preventiva esencial. Derecho a decidir tanto el número de hijos como el momento de tenerlos.
  • Debemos informar sobre los posibles métodos anticonceptivos, garantizando en el seguimiento su seguridad, eficacia y efectividad (se incluyen tablas sobre cambio de un método a otro para preservar la protección anticonceptiva).
  • Debemos informar sobre la anticoncepción de urgencia y proponerla en caso de relación sin protección (levonorgestrel hasta las 72 horas o acetato de ulipristal o DIU hasta las 120 horas). Todo ello se hará mediante cribado  oportunista sin precisar cribado de trombofilia ni de dislipemia, y sí de hipertensión arterial.

 

El embarazo constituye una vivencia vital importante y el médico de familia no debe permanecer ajeno.

Debemos ser competentes tanto en la consulta preconcepcional (recomendando la toma de ácido fólico, evitando la exposición a riesgos laborales y medioambientales, realizando cribado de determinadas patologías y valorando la toma de fármacos no indicados durante el embarazo) como en el seguimiento de la gestación.

Hagamos o no seguimiento del embarazo, no debemos desentendernos de su control aprovechando este periodo para promocionar estilos de vida saludables y participando de los procesos intercurrentes que puedan acontecer.

 

La menopausia en general y la osteoporosis en particular ejemplifican la estrategia de medicalización de procesos vitales que se ha seguido desde diferentes instancias y organismos.

En nuestra actualización abordamos la prevención y el tratamiento de aquellos síntomas secundarios a la deprivación estrogénica.

Así mismo planteamos la prevención de la osteoporosis, incluyendo la realización de densitometría en función del riesgo de fractura en los próximos 10 años, y por ello no se aconseja el cribado densitométrico en mujeres menores de 60 años.

En la valoración del riesgo preconizamos la utilización de la herramienta frax  o mejor, la calibración del riesgo de fractura de cadera con datos de prevalencia de la Comunidad de Madrid.

La indicación del tratamiento la vinculamos con la Z Score (densidad mineral ósea comparada con mujeres de su misma edad), al ser una patología asociada al envejecimiento, y no en comparación con mujeres de 20 años de la T Score.